Preparación de terreno
- Limpieza y control de malezas: eliminamos malezas, piedras, restos de pasto antiguo y cualquier escombro que impida el contacto directo de la raíz con el suelo. En caso de malezas perennes o rizomatosas, aplicamos herbicida sistémico previo para evitar rebrotes bajo el nuevo pasto.
- Descompactación: removemos la tierra a una profundidad de 10-15 cm con azadón, picota o rastra (según la superficie), rompiendo la compactación del subsuelo para mejorar la infiltración y el drenaje.
- Nivelación y pendiente: en superficies amplias (sobre 1.000 m²) nivelamos con máquina niveladora láser; en superficies más reducidas trabajamos de forma manual. En ambos casos aplicamos una pendiente de escurrimiento de 1-2% hacia zonas de desagüe para evitar encharcamientos, emparejando el terreno y eliminando baches. Considera que las palmetas tienen un grosor de aproximadamente 2 cm, por lo que el suelo debe quedar a ese nivel por debajo de los bordes o pavimentos.
- Enriquecimiento: dependiendo de la calidad de la tierra, incorporamos una capa de compost (aproximadamente 1 cm de espesor) para aportar materia orgánica y nutrientes, favoreciendo el enraizamiento inicial del pasto.
